Fundada por Ninos Afertite en 3456 durante la era de los reyes en honor a Mirina Tirfen, su difunda amada, que murió ante el sofocante calor del desierto un año atrás, a meros kilómetros de la localización de la capital.
Su misión fue revitalizar la árida tierra gracias a su extraordinario poder elemental, que lo ayudó a extraer agua del subsuelo, técnica que ha pasado hasta la época actual para abastecer la siempre creciente marcha de visitantes que viajan hasta aquí a pesar de la agresiva actitud de los tirfenios.
Aquí también reside la unión del viento, una organización médica fundada en 3604 durante el gran despertar por Ysmin Anijar, el hermano del tercer sultán de Tirfen, que renegó de sus ataduras con la corona para guiar a su organización en el camino de la paz y la prosperidad después de finalizar la segunda guerra elemental.